- Comparable
- El mismo cálculo se aplica a cada activo y a cada clase, así que un 80 en la Bolsa de Madrid y un 80 en Nueva York significan lo mismo. Puedes poner una acción, un ETF y una materia prima en la misma lista y ordenarlos.
- Determinista
- Los criterios no cambian según el clima informativo. Dos activos con los mismos datos reciben la misma puntuación hoy, mañana y en un mes de titulares nerviosos.
- Comprobable
- Cada valor queda archivado en la cronología del activo. La lectura de hace tres meses sigue ahí, así que puedes ir a mirar qué decía antes de que pasara lo que pasó.
- Sin opiniones
- Solo datos públicos y estructurados: precios, balances, macro, consenso. Ninguna nota editorial, ningún titular, nadie decidiendo qué activo merece portada esta semana.